Seguridad y emergencias

Qué hacer si hay un incendio forestal durante una actividad

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Estás de ruta con una unidad y aparece una columna de humo en la vaguada de enfrente. O te lo dice un vecino. O lo ves desde la zona de tiendas a las tres de la mañana.

Esto es lo que se hace, en orden.

Sobre el terreno mandan siempre las indicaciones de los servicios de emergencia. Si te dicen algo distinto a lo que leas aquí, haces lo que te dicen ellos.

1. Avisar: 112, y antes de nada

Llama al 112 en cuanto veas fuego o una columna de humo en el monte. No esperes a confirmar que “alguien ya habrá llamado”: una llamada de más no cuesta nada y una de menos cuesta minutos.

Da estos datos, en este orden:

  • Dónde estás. Municipio, paraje, pista o sendero. Si tienes coordenadas del móvil, léelas.
  • Qué ves. Humo o llama, color aproximado, tamaño de la columna, hacia dónde se mueve.
  • Quién eres y cuántos sois. “Somos un grupo de 34 personas, 26 son menores, estamos acampados en…”. Ese dato cambia por completo la prioridad que te asignan.
  • Un teléfono de contacto que vaya a tener cobertura y batería.

Después de colgar, avisa a la instalación o al gestor del terreno si lo hay, y a la asociación por vuestro cauce interno. Pero primero el 112.

2. Alejarse: la dirección importa más que la velocidad

Esta es la parte donde la intuición engaña, así que va en negativo y en positivo.

Hacia dónde sí:

  • Hacia zonas laterales del incendio, no de frente ni por delante del avance.
  • Hacia terreno desprovisto de vegetación: caminos anchos, pedreras, terreno arado, zonas ya quemadas.
  • En sentido contrario a la dirección del viento.
  • Ladera abajo si el fuego asciende por la ladera.

Hacia dónde no, nunca:

  • Ladera arriba con el fuego subiendo detrás. El fuego acelera cuesta arriba y ninguna persona le gana esa carrera.
  • Barrancos, hondonadas y vaguadas. Concentran calor y humo y funcionan como chimenea.
  • Vegetación espesa, aunque sea el camino corto.
  • Pistas forestales secundarias improvisadas: usa solo los itinerarios que indiquen los servicios de emergencia.

Si vais en vehículos, cierra las ventanillas y enciende las luces. Y si el fuego cruza la carretera, no se atraviesa: se da la vuelta.

3. Si el fuego os rodea

Es el escenario que nadie quiere y por eso hay que tenerlo hablado.

La recomendación oficial es situarse en tierra ya quemada: sin combustible, el fuego no vuelve. Si no la hay, se busca la zona más desprovista de vegetación posible —un claro amplio, una zona rocosa, un cortafuegos, la orilla de un cauce ancho— y se avisa de nuevo al 112 dando la posición exacta.

Protégete la vía respiratoria con lo que tengas y mantente pegado al suelo, donde el aire es menos caliente y hay menos humo.

4. Contar: el recuento nominal

Es el paso que se olvida con las prisas y el que decide si alguien se queda atrás.

  • El recuento se hace con la lista en la mano y nombre por nombre, nunca contando cabezas.
  • Se hace en el punto de encuentro acordado, no durante la marcha.
  • Se repite al llegar a cada punto nuevo.
  • El número final se comunica al 112 o al mando de la emergencia: tienen que saber si falta alguien y quién.

Con un incendio hay un matiz propio: el punto de encuentro tiene que estar fuera de la dirección de avance del fuego, y eso puede obligar a usar el alternativo. Por eso se acuerdan dos.

Cómo se prepara todo esto antes de salir —quién decide, las dos rutas, el recuento nominal y el mensaje a las familias— está en el plan de emergencia de la actividad.

5. Los errores que se repiten

  • Volver a por material. Las tiendas, las mochilas y hasta el material del grupo se sustituyen. Ese viaje de vuelta es el que aparece en las crónicas.
  • Grabar en vez de salir. Parece obvio y ocurre en todos los incendios.
  • Fiarse de un grupo de mensajería. La información buena viene del 112 y de las autoridades, no de un audio reenviado catorce veces.
  • Separar al grupo en subgrupos “para ir más rápido”. Se sale junto o con parejas fijas y responsables asignados.
  • Esperar la orden oficial teniendo ya criterio para salir. Si el equipo responsable ve que la situación se deteriora, se sale. La orden se puede recibir después, ya fuera.

6. Cuando el destino es dejar el campamento montado

Si lo que hay que abandonar es una instalación o una zona de acampada, hay una serie de cosas que se hacen antes de salir, y otras que circulan por ahí y que no hay que hacer. Están en la guía específica de evacuación de un campamento.

Preguntas frecuentes

¿Se puede intentar apagar un conato pequeño?

Solo si es de verdad incipiente, tienes medio para hacerlo y la salida garantizada a tu espalda. Una brasa escapada de una zona de fuego habilitada se apaga con agua y tierra. Cualquier cosa que ya haya prendido en la vegetación no se combate: se avisa y se sale. La guía de fogatas explica cómo se apaga bien un fuego para que no llegues nunca a esta situación.

¿Qué hago con las mascarillas del botiquín?

Las quirúrgicas no protegen frente a las partículas del humo. Sirven las FFP2/N95, y aun así lo que protege de verdad es alejarse. Lo explicamos en detalle en cómo protegerse del humo.

¿Y si la unidad está de ruta y separada del campamento base?

Por eso las salidas llevan siempre teléfono con cobertura contrastada, punto de encuentro común y hora de contacto. Si se pierde el contacto, cada subgrupo actúa por su cuenta según este mismo protocolo y se dirige al punto de encuentro exterior, no al campamento.

¿Hay que llevar el botiquín en la evacuación?

Sí, es de lo poco que sí se coge: botiquín, listado de participantes con los teléfonos de las familias, medicación individual y agua. Nada más. Todo lo demás se queda.

✔ Datos verificados a 29 de julio de 2026 · Fuentes: Comunidad de Madrid — Incendios forestales: qué hacer si te sorprende el fuego , 112 Castilla-La Mancha — Consejos ante incendios forestales , Ministerio del Interior — Protección Civil: incendios forestales , Ministerio de Sanidad — Recomendaciones sanitarias en actuaciones de incendios forestales (2026) . Si detectas un dato desactualizado, escríbenos y lo corregimos citando la fuente.